| Las vendimiadoras son el futuro |
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MECANIZACIÓN EN ESPAÑA: ¿El principio del fin de la vendimia tradicional?
La evidencia de la rentabilidad de la vendimia mecanizada, unida al perfeccionamiento de la tecnológica cada vez menos agresiva desde los tractores zancudos con las hileras de cepas, abre expectativas de futuro e implantación de esta modalidad que cuenta con el beneplácito del Ministerio. No sólo la apoya, sino que además promociona, insta y subvenciona su implantación desde principios de los 90 en nuestro país. Un informe del Ministerio pone de manifiesto la preocupación del Estado en que se generalice la mecanización, aunque deberán pasar muchos lustros hasta que la situación se asemeje a la del vecino país: en Francia operan más de 12.000 máquinas de vendimiar sobre mas del 80% de su viñedo. Hace un cuarto de siglo apenas había unas docenas. En España, en esta campaña, cubrirán unas 42.000 hectáreas. Dentro de los procesos de mecanización, las vendimiadoras, exceptuando el laboreo, se pueden considerar como las verdaderas bases automotrices o chasis polivalentes en los equipos específicos frontales o posteriores que realizan la mayor parte de las labores del Han pasado ocho años desde que el MAPA organizó y realizó en colaboración con la Consejería de Agricultura, Pesca y Ganadería del Gobierno de Murcia la XI Demostración Internacional de Maquinaria para la Vendimia en Jumilla en 1992. Poco después se formulaba una hipótesis con futuro: "La mecanización integral de la vendimia era un hecho irreversible y objetivo del sector vitivinícola a corto y medio plazo". El Ministerio en aquellos años aseguraba que el ritmo para el cumplimiento de ese objetivo dependía de muchos factores, sobre todo económicos, y entre éstos, de la inversión en las máquinas (las firmas deberían ajustar al máximo los precios) y del coste de la mano de obra. Los costes de la transformación de los viñedos en espaldera y posibles puestas en regadío se compensarán con creces, con incrementos notables en las producciones y reducción del coste de cultivo (poda y tratamientos) y sobre todo de recolección. Quedó claro, entonces, que la ralentización de la mecanización no dependía en absoluto de factores técnicos o agronómicos. El Ministerio Agricultura decidió continuar con las demostraciones. Entre otras, se pretendió explorar y atraer a demostraciones y exposiciones a las nuevas marcas, ampliando la oferta para mejorar en lo posible la relación calidad/precio para los viticultores, cooperativas o empresas de servicios. Otro aspecto que se abordó fue la elaboración de un inventario incluyendo un catastro "vivo" de superficies de viñedo preparado o transformado para las máquinas y el número de cosechadoras por CCAA. Con ese estudio, se pretendió reorientar las posibles acciones e informar, tanto a los posibles demandantes de máquinas, como a los fabricantes actuales o La posición del Ministerio de Agricultura es clara con respecto a la potenciación de la mecanización de la vendimia y así en el informe dice taxativamente: "No faltan viñedos preparados, faltan vendimiadoras", y alude a las conclusiones recogidas en los propios Consejos Reguladores visitados, aclarando que la mayoría de ellos tampoco tenían datos estadísticos, ni catastrales de superficies en espaldera y mucho menos de número de vendimiadoras registradas. Este reportaje lo hemos obtenido de : http://elmundovino.elmundo.es |




Un total de 160 máquinas vendimiadoras operarán en esta campaña en distintas zonas vitícolas españolas, muchas menos de las que según el Ministerio de Agricultura se necesitarían si el sector apostase por la mecanización de la vendimia, algo que sigue ocupando un lugar destacado entre los análisis de futuro y la rentabilidad presente de los viticultores españoles. Pero, desde las 11 vendimiadoras de 1992, la progresión ha sido constante. 
